Residencia de adultos
Abierta, participativa y con la presencia de las familias
La residencia está en proceso de transformación y dentro de poco tiempo se convertirá en un complejo de villas, en el que las personas con discapacidad intelectual podrán vivir de manea más autónoma e independiente, contando con los apoyos necesarios.
Las personas residentes participan activamente en actividades de ocio internas, así como en salidas al exterior. Estas actividades son elegidas y organizadas por las propias personas, fomentando la autodeterminación y la toma de decisiones.
Además, todas las personas participan en talleres ocupacionales, orientados al desarrollo y mantenimiento de habilidades funcionales.
La residencia cuenta con un equipo multidisciplinar que trabaja todos los ámbitos de la vida diaria: necesidades básicas, ocio, relaciones familiares, participación comunitaria, atención a la salud, apoyo psicológico y fisioterapia. Los apoyos se prestan desde una perspectiva biopsicosocial, con el objetivo principal de mejorar la calidad de vida de cada persona.
Se trata de un centro abierto, que promueve la participación en la comunidad y facilita la presencia y participación de las familias, que pueden hacer uso de los espacios comunes como la cafetería, jardines o patios.
La herramienta central de intervención son los Planes Personales de Apoyo (PPA), que permiten definir y alcanzar resultados personales junto al círculo de apoyo de cada persona. Para su desarrollo se aplican metodologías como el Apoyo Conductual Positivo, basado en la prevención y el aprendizaje ético, y el Apoyo Activo, que promueve la participación cotidiana y experiencias positivas en la vida diaria y en la comunidad.

