El proyecto forma parte de los talleres del Centro de Día Ocupacional y convierte la actividad cotidiana de una cafetería en una experiencia compartida, donde el aprendizaje, la participación y el trato directo con los clientes son parte esencial del proceso.

El protagonista indiscutible de cada desayuno es el pan, elaborado en el obrador del Centro Ícara, donde también colaboran personas que reciben apoyo de la fundación. Cada pieza refleja un trabajo en equipo que combina formación, dedicación y cuidado por los detalles. Además, los menús diarios, diseñados por profesionales de la Nutrición, ofrecen propuestas equilibradas y variadas de lunes a viernes. Pueden disfrutarse en la propia cafetería o encargarse para llevar e incluso a domicilio, facilitando que más personas formen parte de esta iniciativa que une calidad, cercanía y compromiso social.

Una cafetería con propósito social