La accesibilidad cognitiva permite que los entornos, productos, servicios y textos sean fáciles de entender para todas las personas, favoreciendo su participación en igualdad de condiciones. Junto con la accesibilidad física y sensorial, forma parte de la accesibilidad universal, basada en el respeto a la diversidad humana y en la garantía de los derechos humanos.

Asprofácil trabaja promoviendo la accesibilidad cognitiva mediante la adaptación y validación de textos en lectura fácil y la evaluación de entornos, analizando cómo las personas comprenden y procesan la información para orientarse y desenvolverse de forma autónoma.

La accesibilidad cognitiva beneficia a toda la sociedad, especialmente a personas con discapacidad intelectual, personas mayores, niños y niñas, migrantes, turistas y personas con dificultades de lectura o comprensión.